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Biología reproductiva

Conocemos muy poco de la biología de reproducción del cóndor andino en Ecuador. Antes de este proyecto solo se había monitoreado dos nidos en el país. En 2012-2016 realizamos un esfuerzo grande en la búsqueda de nidos...

Se buscó nidos en más 84 dormideros a lo largo de los andes de Ecuador. Los nidos conocidos fueron visitados por lo menos una vez al año para determinar actividad reproductiva. En los nidos seleccionados para monitoreo focal, las observaciones se realizaron de 06:00 a 18:00 horas dos días por semana, de todo el ciclo reproductivo desde el cortejo hasta la fase de volantón (pichón recién salido del nido) cuando abandonaron el peñón natal. Adicionalmente se realizaron observaciones del crecimiento y comportamiento del pichón.
Durante la primera fase del proyecto 11 eventos de anidación fueron registrados, sumándose los dos de antes del presente estudio, obtenemos un total de 13 eventos de anidación para Ecuador. Los 13 eventos de anidación se registraron en 11 sitios de nidos. De los 13 eventos de anidación solamente dos (15%) fracasaron durante el periodo de incubación. Uno de estos nidos, al parecer, fue inundado por las lluvias de marzo 2017; hacemos esta suposición porque el huevo fue observado con lodo después del periodo de fuerte lluvia. El abandono ocurrió justamente en la fase final del periodo de incubación, razón por la cual tampoco se descarta la posibilidad que el huevo haya sido infértil. Se conoce que los primeros huevos puestos por aves rapaces jóvenes son generalmente infértiles. Sobre la causa de abandonó del segundo nido no disponemos de mayor información puesto que por su ubicación alejada no pudo ser monitoreado regularmente. En marzo de 2017 se pudo documentar la presencia de un volantón recién salido del nido en la zona sur-oriental del volcán Cotopaxi. Estuvo volando precariamente y solicitando comida constantemente a sus padres que volaban por la zona. Lamentablemente no se lo observó en el nido y no sabemos exactamente donde nació.
 
Es alentador conocer que, de los 13 eventos de anidación, 11 o el 85%, produjeron pichones y de ellos estamos seguros que finalmente salieron del nido 10 volantones. Solamente del nido del Valle Vicioso, no se pudo confirmar si la pichona llegó al estado de volantón puesto que los investigadores no pudieron re-visitar el sitio del nido luego de su encuentro cuando esta tuvo cuatro meses de edad. La tasa alta de supervivencia de pichones indicaría que la especie no está limitada por alimento. Igualmente, la fertilidad y eclosión exitosa de los huevos revelaría que la pequeña población de cóndores de Ecuador no está sufriendo los efectos de la endogamia.

Los seis huevos puestos en los nidos del Peñón del Cóndor (un huevo en un nido) y Peñón del Isco (cinco huevos en tres sitios de nidos) de la Reserva Biológica Antisanilla eclosionaron exitosamente y produjeron volantones, indicando un 100% de éxito reproductivo, posiblemente relacionado a fuentes cercanas con suficiente disponibilidad de alimento y experiencia de las parejas reproductoras. La pareja del Peñon del Isco, entre 2012 y 2017 anidó exitosamente cinco veces y puso sus huevos en tres sitios de nidos diferentes del mismo peñón. La pareja fue observada cortejando y copulando en el Peñón del Isco y zonas aledañas. Dos machos y tres hembras fueron producidos por la pareja en los cinco eventos de anidación. Aunque la pareja no anidó en años consecutivos en un mismo sitio de nido, si reutilizó dos sitios de nidos: sitio 1 en 2012 y 2015, sitio 2 en 2013 y 2016. El sitio 3 ha sido usado solamente una vez. Habiendo sido todos los eventos de anidación exitosos, desconocemos la causa por la cual las parejas cambian de sitios de nidos entre eventos de anidación consecutivos, aunque se podría inferir que hacen este cambio para evitar la carga de ectoparásitos presentes desde la anidación anterior. La cronología reproductiva de esta pareja y de otras en el país muestra que el cóndor andino puede anidar durante cualquier mes del año, lo cual sería un reflejo de la falta de estacionalidad marcada en esta región ecuatorial tropical.
 
Se ha podido observar un comportamiento muy diferente en cada individuo reproductor frente a la presencia de personas en el área cercana al nido. La hembra del Peñón del Isco es notablemente más nerviosa que el macho. El momento que ella ve a alguien cerca sale volando del nido a toda prisa; el macho, en cambio, observa detenidamente a los visitantes, se pone un tanto alerta pero no sale del nido. Es esencial reducir la presencia humana y no molestar a la pareja, particularmente en las épocas de incubación y crianza temprana del pichón, por el riesgo de abandono del nido. En contraste, la pareja del nido de Itulcachi es extremadamente tranquila frente a la presencia humana. Durante la actividad de monitoreo, ellos casi ni se percatan si están solos o acompañados por humanos. Estas diferencias comportamentales podrían estar relacionadas a la historia de cada cóndor en sus interacciones con humanos.
Se ha documentado una alta dependencia de los juveniles a sus progenitores. Los cóndores Polito y Quipo, con edades estimadas de 17 meses en su liberación, fueron alimentados por adultos, probablemente sus padres, luego de la liberación a la naturaleza. Recientemente logramos comprobar que los padres del cóndor Linda, de 18 meses de edad y marcada con bandas alares y radio VHF, fue alimentada por la pareja del Peñon del Isco, mientras estos también estuvieron alimentando a un nuevo pichón de tres meses de edad. A la luz del conocimiento actual, esta es la primera evidencia que los padres pueden alimentar, al mismo tiempo, dos hijos de diferentes edades.
A diferencia de Argentina y otros países donde los cóndores anidan en sitios aislados, fuera de los dormideros habituales, en Ecuador las parejas reproductoras pueden anidar en los mismos dormideros.

Cóndor Andino

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Estudio genético

El cóndor andino (Vultur gryphus) es el ave rapaz más grande del mundo. Según el último censo nacional realizado en 2015, se estima que en el Ecuador hay entre 94 y 102 cóndores en vida libre. Por su población reducida, en Ecuador el cóndor andino está listado como especie en Peligro Crítico de extinción. La amenaza principal para la supervivencia de esta ave sigue siendo la cacería ilegal, le siguen la pérdida de su hábitat debido a la expansión de la frontera ganadera, la competencia por alimento con otros animales, su baja tasa de reproducción y envenenamiento de las carroñas. Esto representa un problema muy grande debido a que las poblaciones están disminuyendo dramáticamente a través de todo el territorio, por lo que se ha considerado la especie es susceptible a desaparecer. La conservación de esta ave es importante ya que es considerada como “especie focal” por su amplia distribución y requerimientos de hábitat. Estudios genéticos previos manifiestan que existe una baja variabilidad entre las poblaciones de cóndores a lo largo de la cordillera de los Andes, lo que implica que esta especie podría presentar mutaciones no deseadas por endogamia. Esta información se basó en estudios genéticos de ADN mitocondrial realizados con muestras de ejemplares de países andinos donde habita la especie, no obstante, de Ecuador solo se incluyeron 6 individuos. Para conocer el estado actual de conservación del cóndor Andino en el Ecuador es necesario recurrir a técnicas moleculares adicionales a las utilizadas anteriormente (ej. Microsatélites), así como ampliar el muestreo de individuos a un rango geográfico más grande.

Para cumplir con este objetivo, nos enfocamos en aumentar el número de muestras de individuos utilizando los mismos marcadores mitocondriales de Hendrickson, para comparar la distribución de estos marcadores a lo largo del Ecuador, y comparar si los nuevos haplotipos tienen afinidades con haplotipos en el resto de los Andes. Un segundo objetivo es el de determinar la estructura poblacional y familiar de los cóndores ecuatorianos. Para esto, ampliamos el estudio genético al uso de ADN nuclear por medio del análisis de microsatélites. Además, en el futuro vamos a amplificar el marcador nuclear del Complejo Mayor de Histocompatibilidad (MHC). Este complejo es de importancia para complementar la información mitocondrial con información nuclear, ya que tiene una importancia evolutiva que incluye un alto número de genes polimórficos. La información obtenida del MHC en nuestro caso, es de suma importancia ya que se relaciona con la habilidad de cada individuo a responder eficientemente a patógenos o parásitos a lo largo de generaciones.

Extracción de ADN

El cóndor andino (Vultur gryphus) es el ave rapaz más grande del mundo. Según el último censo nacional realizado en 2015, se estima que en el Ecuador hay entre 94 y 102 cóndores en vida libre. Por su población reducida, en Ecuador el cóndor andino está listado como especie en Peligro Crítico de extinción. La amenaza principal para la supervivencia de esta ave sigue siendo la cacería ilegal, le siguen la pérdida de su hábitat debido a la expansión de la frontera ganadera, la competencia por alimento con otros animales, su baja tasa de reproducción y envenenamiento de las carroñas. Esto representa un problema muy grande debido a que las poblaciones están disminuyendo dramáticamente a través de todo el territorio, por lo que se ha considerado la especie es susceptible a desaparecer. La conservación de esta ave es importante ya que es considerada como “especie focal” por su amplia distribución y requerimientos de hábitat. Estudios genéticos previos manifiestan que existe una baja variabilidad entre las poblaciones de cóndores a lo largo de la cordillera de los Andes, lo que implica que esta especie podría presentar mutaciones no deseadas por endogamia. Esta información se basó en estudios genéticos de ADN mitocondrial realizados con muestras de ejemplares de países andinos donde habita la especie, no obstante, de Ecuador solo se incluyeron 6 individuos. Para conocer el estado actual de conservación del cóndor Andino en el Ecuador es necesario recurrir a técnicas moleculares adicionales a las utilizadas anteriormente (ej. Microsatélites), así como ampliar el muestreo de individuos a un rango geográfico más grande.

Para cumplir con este objetivo, nos enfocamos en aumentar el número de muestras de individuos utilizando los mismos marcadores mitocondriales de Hendrickson, para comparar la distribución de estos marcadores a lo largo del Ecuador, y comparar si los nuevos haplotipos tienen afinidades con haplotipos en el resto de los Andes. Un segundo objetivo es el de determinar la estructura poblacional y familiar de los cóndores ecuatorianos. Para esto, ampliamos el estudio genético al uso de ADN nuclear por medio del análisis de microsatélites. Además, en el futuro vamos a amplificar el marcador nuclear del Complejo Mayor de Histocompatibilidad (MHC). Este complejo es de importancia para complementar la información mitocondrial con información nuclear, ya que tiene una importancia evolutiva que incluye un alto número de genes polimórficos. La información obtenida del MHC en nuestro caso, es de suma importancia ya que se relaciona con la habilidad de cada individuo a responder eficientemente a patógenos o parásitos a lo largo de generaciones.

Microsatelitáles

El cóndor andino (Vultur gryphus) es el ave rapaz más grande del mundo. Según el último censo nacional realizado en 2015, se estima que en el Ecuador hay entre 94 y 102 cóndores en vida libre. Por su población reducida, en Ecuador el cóndor andino está listado como especie en Peligro Crítico de extinción. La amenaza principal para la supervivencia de esta ave sigue siendo la cacería ilegal, le siguen la pérdida de su hábitat debido a la expansión de la frontera ganadera, la competencia por alimento con otros animales, su baja tasa de reproducción y envenenamiento de las carroñas. Esto representa un problema muy grande debido a que las poblaciones están disminuyendo dramáticamente a través de todo el territorio, por lo que se ha considerado la especie es susceptible a desaparecer. La conservación de esta ave es importante ya que es considerada como “especie focal” por su amplia distribución y requerimientos de hábitat. Estudios genéticos previos manifiestan que existe una baja variabilidad entre las poblaciones de cóndores a lo largo de la cordillera de los Andes, lo que implica que esta especie podría presentar mutaciones no deseadas por endogamia. Esta información se basó en estudios genéticos de ADN mitocondrial realizados con muestras de ejemplares de países andinos donde habita la especie, no obstante, de Ecuador solo se incluyeron 6 individuos. Para conocer el estado actual de conservación del cóndor Andino en el Ecuador es necesario recurrir a técnicas moleculares adicionales a las utilizadas anteriormente (ej. Microsatélites), así como ampliar el muestreo de individuos a un rango geográfico más grande.

Para cumplir con este objetivo, nos enfocamos en aumentar el número de muestras de individuos utilizando los mismos marcadores mitocondriales de Hendrickson, para comparar la distribución de estos marcadores a lo largo del Ecuador, y comparar si los nuevos haplotipos tienen afinidades con haplotipos en el resto de los Andes. Un segundo objetivo es el de determinar la estructura poblacional y familiar de los cóndores ecuatorianos. Para esto, ampliamos el estudio genético al uso de ADN nuclear por medio del análisis de microsatélites. Además, en el futuro vamos a amplificar el marcador nuclear del Complejo Mayor de Histocompatibilidad (MHC). Este complejo es de importancia para complementar la información mitocondrial con información nuclear, ya que tiene una importancia evolutiva que incluye un alto número de genes polimórficos. La información obtenida del MHC en nuestro caso, es de suma importancia ya que se relaciona con la habilidad de cada individuo a responder eficientemente a patógenos o parásitos a lo largo de generaciones.

Diversidad genética y estructura poblacional

Los estudios por medio de microsatélites demostraron que los valores de heterocigosidad esperada (Ho) y observada (He) no fueron significativamente diferentes. Los valores de H, son indicativos de la perdida de variación-diversidad genética. La falta de diferencias entre los valores esperados y observados nos demuestra que los individuos estudiados no demuestran una disminución en la variación genética. Es importante tomar en cuenta que estos valores solo son importantes de considerar al ser comparados con otras poblaciones. En nuestro caso, hemos tomado como población, a todos los individuos en estudio. De ahí, que estos resultados son solo importantes si comparamos entre individuos del Ecuador. En otro análisis, separamos los individuos cautivos y los individuos salvajes con el afán de ver diferencias entre ellos. Los resultados fueron similares entre estos dos grupos lo que sugiere que los individuos en cautiverio no han sufrido mayor reducción en su diversidad genética. También hay que tener en cuenta que esta especie es longeva. Esta característica tiene repercusiones en los resultados ya que eventos que cambien estas distribuciones pueden tomar varias generaciones para ser detectados. Aun peor si estas especies tienen pocas crías y su tiempo de vida prolongado.