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El Cóndor

El cóndor andino

El cóndor andino o Vultur Gryphus, taxonómicamente se ubica en la Clase Aves, Subclase Neornithes, Orden Incertae sedis y Familia Catarthidae, palabra derivada del griego “Kathartes” que significa “el que limpia” haciendo alusión a los hábitos carroñeros de la especie.
La familia Catarthidae ha sufrido un sinnúmero de cambios en su posición taxonómica a lo largo del tiempo siendo considerada parte del Orden Falconiformes hasta los años 1990, cuando a finales del siglo XX sobre la base del cariotipo, morfología y comportamiento se lo coloca dentro del Orden Ciconiiformes, clasificación que es posteriormente desacreditada por comprobarse que el estudio inicial de la secuencia de ADN se basaba en datos erróneos.
Para el 2007 la Comisión de Clasificación Norteamericana (NACC) de la American Ornithologists' Union (AOU) colocó la familia Cathartidae de nuevo en el orden Falconiformes.
Como resultado de estos cambios el SACC (South American Classificatión Committee) de la American Ornithologists´ Union propone la separación de la Familia en: Catarthiformes, un orden propio, separado e independiente de los otros.
Sin embargo en la actualidad continúan las discusiones respecto a la taxonomía de los Cathartidae por lo cual se lo ha catalogado como INCERTAE SEDIS hasta que los estudios definan la clasificación en un Orden existente o uno nuevo

Características

Clasificación Taxonómica
Características físicas de la especie

Con una envergadura de hasta 3,3 metros, y una longitud de hasta 1,3 metros desde el pico hasta la base de su cola, el cóndor es considerado como el ave voladora más grande del mundo. Su peso es de entre 9 y 16 kilogramos, el macho más grande y pesado que la hembra.

Dimorfismo etáreo

Adultos

Son de plumaje negro y poseen un alzacuello o collar de plumón blanco, las plumas remeras presentan un llamativo y característico color blanco plateado a excepción de las primarias exteriores.

En la cabeza y cuello están desprovistos de plumas, poseen una piel suave y suelta que forma pliegues de coloración rojiza – purpúrea, el pico es de color amarillo descolorido y sus patas negruzcas. Los machos a diferencia de las hembras presentan una cresta carnosa que cubre la parte superior de la cabeza y el pico, además su iris es de color café mientras que en las hembras aparece rojizo intenso.

Sub-adultos

Los subadultos de la especie han desarrollado gran parte de las características físicas sin embargo mantienen su plumaje con colores pardos y en algunas ocasiones ya presentan algún tipo de variación en la coloración de las plumas primarias del área dorsal. Los machos presentan una cresta sin embargo su tamaño es menor al de los machos adultos.

Juveniles

Los juveniles son de color café pardo más oscuro en las alas cola y espalda, carecen del collarín y el color blanco de las alas. Su cabeza y cuello son de color marrón oscuro, el pico es negro y tanto el macho como la hembra poseen un iris de color azul grisáceo. Los machos nacen con una cresta poco desarrollada diferenciándoles de las hembras. Los juveniles presentan un tamaño menor al de los adultos sin embargo son lo suficientemente grandes para diferenciarse de otras aves.

Cripsis o camuflaje de la especie



Cripsis es un fenómeno por el que un animal presenta adaptaciones que lo hacen pasar desapercibido a los sentidos de otros animales. Es un fenómeno distinto del mimetismo, aunque frecuentemente aparecen asociados. Es claro que el sobrevuelo de un ave de tan asombroso tamaño difícilmente podría ser pasado por alto, pero esta situación cambia rápidamente al tratar de ubicar a la especie en sus sitios de percha, dormideros o nidos, los cuales en la mayoría de los casos deberán ser monitoreados desde considerables distancias por lo difícil de su acceso.

Como se puede ver en la imagen a simple vista es bastante complicado distinguir con claridad al espécimen de cóndor, ya que la coloración de sus plumas y su disposición hacen un juego perfecto que lo confunde con el fondo de roca en el que se ha posado. A este efecto se le denomina Cripsis por coloración e inmovilidad, que es la combinación de la homocromía (igual color) con el medio circundante y la inmovilidad que confunde por completo al campo visual. Este efecto tiene la función de crear un perfecto artilugio para engañar a los ojos de sus posibles depredadores o amenazas.

Aspectos Sociales

Los Cóndores son animales longevos que pueden alcanzar un promedio de vida entre los 50 y 60 años de edad. Son estrictamente monógamos, cambiaran de pareja únicamente si esta muere. Una vez establecida la pareja estas identifican áreas montañosas con pendientes o riscos que sean aptos para hacer su nido.

La postura puede ser de uno o dos huevos los mismos que serán incubados entre 54 y 60 días, en esta actividad participan ambos miembros de la pareja hasta el nacimiento de los polluelos y los cuidados parentales se extienden hasta que estos alcanzan su independencia después del año de nacidos. Una vez independizados formarán grupos del mismo o diferente sexo con los que explorarán el medio circúndate. El cóndor alcanza la madurez sexual a los 7 u 8 años de edad cuando ya posee un aspecto de adulto y puede establecer pareja para reproducirse.

En esta especie existe jerarquía la misma que se manifiesta al momento de alimentarse y obedece al factor etáreo, sexo y masa corporal determinan al más fuerte.

Aspectos comportamentales

Comportamiento individual

De manera individual los cóndores presentas los siguientes comportamientos:

Acicalamiento: arreglo minucioso del plumaje durante los periodos en que no vuelan, generalmente en la mañana y durante los baños de sol.

Extendido de las alas: estiramiento de las alas de espalda al sol, asociada al acicalamiento, principalmente en horas de sol, luego de comidas, antes de iniciar el vuelo y luego de lluvias.

Rascado: Se lleva a cabo con el pico o las patas suele estar relacionado con el acicalamiento y también se presenta de manera independiente para retirar ectoparásitos, piel y escaras.

Sentado o semiestación: Posición en la que se apoyan sobre los tarsos y recuestan la quilla en el piso, generalmente la asumen durante periodos de descanso o baños de sol.

Marcha: Caminado con alas pegadas al cuerpo y ejecutando movimiento ondulante para equilibrar el paso, al tiempo que desplazan la cabeza y el cuello hacia adelante y hacia atrás, Generalmente después de comer o al acercarse a una presa

Sueño: Duermen llevando la cabeza hacia atrás y colocándola bajo las alas; durante el sueño las plumas de la espalda se ven erizadas.

Baños de sol: Estiran las alas y se dedican a acicalar su plumaje aprovechando los momentos de sol, durante los cuales es frecuente ver varios individuos reunidos.

Baño: Consiste en un chapuzón rápido en una fuente de agua ubicada en áreas de difícil acceso para resguardar su integridad. Primero entran en el agua, mojan ligeramente la quilla y después, de manera alternada sumergen los costados chapoteando con la cabeza. Durante el baño se respeta la jerarquía entrando al agua ordenadamente.

Secado: Posterior al baño o a lluvias se exponen al sol y se eriza todo el plumaje, facilitando así la acción de corrientes de aire que aceleran el secado.

Limpieza de pico: Después de comer se dedican a limpiar y pulir el pico ya sea contra el piso o contra un tronco.

Comportamiento en grupo

Los grupos de cóndores mantienen este tipo de interacciones:

Formación de grupo: Se da en individuos juveniles que forman bandadas donde se presenta una marcada jerarquía durante el consumo de alimento, vuelo, baños y acicalamiento. Facilita la seguridad ante el ataque de predadores y el paso a través de la etapa de adaptación al medio, también actúa como factor de cohesión y les permite desarrollar características comportamentales propias de la especie.

Agresión: Son poco frecuentes y generalmente se dan en situaciones como el consumo de alimento, desplazamiento de presas y de sitios. Este comportamiento consiste en picotazos, aletazos, empujones con el pecho y proyección de las patas adelante con el fin de empujar al oponente.

Jerarquía: Obedece a factores como la edad, tamaño, peso y sexo.

Actividad de vuelo diaria: prefieren horas de mayor sol y en verano es posible notar actividad desde muy temprano la mayor actividad se reporta entre las 9 am y las 12 pm y en la tarde 2 pm y 5 pm.

Aterrizaje: Lo hacen planeando o si se trata de una presa lo hacen en espiral cerrada pasando por el sitio varias veces calculando donde se van a posar; al tiempo dejan descolgar las patas y caen con suavidad en el lugar seleccionado.

Vuelo en grupo: generalmente es común en los cóndores juveniles y sirve de estímulo para desarrollar habilidades en base al jugueteo que realizan los individuos entre sí.

Comportamiento reproductivo

Con respecto al comportamiento reproductivo del cóndor andino la temporada de apareamiento en cautiverio se ha registrado entre los meses de octubre y febrero, mientras que, en vida silvestre, estas épocas guardan relación directa con las épocas de mayor disponibilidad de alimento. Durante el cortejo se ha podido observar que los machos son los que llevan la iniciativa, exhibiéndose ante las hembras con las alas extendidas y el cuello inflado, y con un movimiento de cabeza y cuello de adelante hacia atrás las mismas que durante el proceso han adquirido un color rojizo más encendido, al mismo tiempo hace sonidos con la lengua. Por su parte la hembra se mostrará sumisa y posteriormente permitirá la cópula a través de la unión de las cloacas. Una semana después de la cópula la hembra pondrá un solo huevo el mismo que es incubado por ambos miembros.

La actividad reproductiva se inicia hacia los 6-7 años de edad, periodo en el cual los individuos han alcanzado la madurez sexual. La selección se da por afinidad y su lazo se refuerza con actividades compartidas como vuelos conjuntos, exploración del territorio en busca de sitios para anidación, desaparece la agresividad del macho ante la alimentación, y por último la pareja se separa del grupo.

Para la anidación estos animales prefieren lugares recónditos e inaccesibles en donde buscan una cueva o cavidad enclavada en una pared rocosa, con una pequeña recamara en donde es puesto e incubado el huevo sobre el piso directamente. Por lo general es Los cóndores no construyen un nido, por lo regular el piso del sitio seleccionado es suave, con presencia de arena y pequeñas piedras que ayudan a la ventilación del huevo. Además, el área debe contar con una especie de rampa natural generalmente cubierta por arbustos para evitar el peligro para la cría y facilitar el acceso a la misma.

Para la incubación de manera alternada los padres procederán a incubar el huevo mientras el otro va en busca de comida. Cuando eclosiona el huevo, el crio es absolutamente dependiente de los padres durante los primeros siete meses de vida donde ambos se encargan de alimentarlo. En esta etapa después de alimentar al crio los padres descansan y se puede observar una especie de unión familiar.

Durante los seis meses de edad el crecimiento de las crías es bastante acelerado e incluso alcanza el mismo tamaño del adulto. Hacia el séptimo mes de edad el polluelo se encuentra con el plumaje completo y comienza sus primeras prácticas de vuelo, asistido permanentemente por los padres. Los padres lo seguirán alimentando hasta el noveno mes cuando empieza a tomar independencia, aunque sigue siendo socorrido por los padres y solo hasta los 18 meses de edad es que alcanza su independencia total.

Alimentación

El Cóndor Andino es un ave carroñera por excelencia, se alimenta de manera casi estricta de restos de animales muertos y placentas de mamíferos, lo cual le confiere una gran importancia ecológica dentro de los ecosistemas al desempeñar la función de limpiador biológico de organismos en descomposición, evitando así la proliferación de focos de contaminación y por ende de posibles vectores.

Por sus características físicas, esta ave está limitada de cazar, ya que carece de garras y patas prensiles lo que le impide sujetar cualquier posible presa, además, a pesar de ser un hábil volador, en el suelo tiende a ser lenta y hasta un poco torpe por su masa y volumen corporal por lo que no puede ser considerada como un ave de presa.

Sin embargo, se ha podido constatar una actitud oportunista ya que los cóndores aprovechan la condición de animales moribundos o terneros recién nacidos, sobre los cuales fija su interés y gracias su poderoso pico y corpulencia puede someterlos hasta darles muerte y posteriormente alimentarse de ellos.

Una vez localizada la carroña, los cóndores no descienden a comer de manera inmediata, sino que se limitan a volar sobre ella o se posan en algún lugar desde donde ésta se vea claramente. Uno o dos días pueden pasar hasta que finalmente se acercan. Comienzan a alimentarse en los puntos más accesibles o blandos de los cadáveres, es decir, los ojos, lengua, ano, ubre, testículos, abdomen y entrepierna. Con sus fuertes y cortantes picos desgarran los tejidos y abren los cueros lo que adicionalmente facilita el aprovechamiento de la pieza por parte de carroñeros de menor envergadura.

El cóndor posee la capacidad de soportar hambre y sed por extensos periodos de tiempo (se piensa que hasta por un mes y medio), y así mismo puede llegar a ingerir hasta 4kg o 5kg de alimento hasta saciarse extremadamente. Una vez satisfecho y con el buche lleno este podrá levantar vuelo, aunque para eso necesitará la ayuda de los vientos a los cuales se lanza siempre después de buscar una plataforma natural que le proporcione altura.

El estómago de los cóndores como el de otros carroñeros está provisto de poderosos ácidos que les permiten digerir los alimentos y eliminar cualquier riesgo de infección. De igual manera con este fin el cóndor defeca sobre sus patas rociándolas con materia rica en uratos lo que le confiere características desinfectantes para evitar riesgos causados por su constante contacto con carroña, carne en descomposición y múltiples agentes patógenos. El poseer una cabeza y cuellos desnudos también son características que se le atribuyen a la asepsia.

Hábitat

Hábitat y distribución

El Cóndor Andino es una especie hallada únicamente en Sudamérica a lo largo de la Cordillera de los Andes y ligada de forma regular a hábitats altoandinos, sin embargo, en Perú se lo ha registrado al nivel del mar y en Argentina se lo puede encontrar en las llanuras.

En el Ecuador, esta especie y su presencia está restringida únicamente al área andina en los ecosistemas que de acuerdo a los datos satelitales se los encuentra por encima de los 1800 msnm aunque en el sur del Ecuador provincias de Loja y Azuay se han confirmado registros sobre los 1600 msnm.

Por lo general su hábitat está compuesto por zonas montañosas a lo largo de toda la cordillera de los Andes, y aunque puede ser visto sobrevolando e incluso alimentándose en zonas bajas (cosa que no es muy común) se considera que la mayor parte de las zonas escogidas para ubicar sus sitios de anidación y de dormitorio están en las zonas más altas, en áreas abruptas y escarpadas, específicamente en grandes cañones, acantilados y laderas.

Áreas de uso

Áreas de uso

Las áreas de uso son zonas en las que los cóndores andinos realizan varias de sus actividades y estas unidades se reconocen de la siguiente manera:

Sitios de anidación

Lugares escarpados de difícil acceso, en donde hacen sus posturas, incubación, cría y levantamiento de la prole.

Sitios de percha
Áreas de descanso durante el día, son lugares altos con buena visibilidad del sector.

Áreas de uso

Área social
Sitios de reunión con individuos de la misma especie, donde se agrupan adultos o juveniles o se conforman grupos de uno u otro sexo.
Área de forrajeo
Lugares de vuelo en donde por lo general se encuentra el alimento que será consumido por los cóndores durante sus jornadas de búsqueda de comida.
Sitios de dormitorio
Lugares distribuidos en varios sectores del territorio, que normalmente coinciden con sitios de abundancia o hallazgo de comida, en los cuales pernoctan mientras se consume la fuente de alimento.